Mi forma de hacer Yoga
Parecería que en la actualidad cada vez necesitamos hacer más cosas, más rápido, cada vez a un ritmo más acelerado para ser cada vez más productivos. Hacer más, producir más. Más rápido, mejor. Y de pronto, nos vemos envueltos en un círculo del que no podemos salir. Una cosa va llevando a la otra. Nos ponemos en modo automático y así vamos por la vida. ¿Qué pasa si detenemos el tiempo? ¿Qué pasa si de pronto me pongo a pensar en lo que estoy haciendo? Puedo empezar a darme cuenta de que muchas cosas que hago, no las elijo hacer. Puedo descubrir que estoy moviéndome en una rueda a otro ritmo que no es el mío. Tal vez ha llegado el momento de oírme, de asomarme en mi interior, de establecer mi modo de operar, mi propio ritmo. Puedo empezar a escuchar a mi cuerpo conscientemente, de respetarlo, darle espacio para que se exprese, sin juzgar, sin reprochar. Y entonces, desde ese lugar puedo frenar, hacer una pausa, evaluar mi situación, elegir y decidir cómo seguir. ...